Category: Política


Minuto 46 de un partido de Primera División. El arbitro pita el final de la primera parte y comienzan esos 15 minutos de descanso que sirven para la típica visita al servicio, la preparación de la cena o simplemente para levantarte del sofá y que no se te queden dormidas las piernas.

Esto es lo que normalmente sucede pero hoy ha sucedido algo distinto. Una publicidad llama mi atención y aquí empieza el “lavado de cerebro”. Frases como “Pelea por lo que quieres” o “Súmate al cambio” son cada vez más habituales en la típica charla del transporte público o en los debates de la “caja tonta”; cada vez está más cerca el día ¿del cambio?

Soy de la idea de que para que cambie la situación, tiene que cambiar la gente, la mentalidad y el estado anímico. No saldremos de esta situación hasta que no nos demos cuenta de que estamos así por permitir que personas como fulanito o menganito nos digan en cada momento qué hacer, qué decir o cómo actuar. Por eso digo yo que tenemos que cambiar, primero nosotros, y luego el resto del mundo (por muy idealista que suene…)

El qué sucederá no lo puede saber nadie. Yo me mantengo totalmente escéptico, habrá que esperar dos semanas más para desvelar el rumbo de este país desolado por la incertidumbre, atontado por la indiferencia y expectante por el futuro inminente.

AMOR Y PENSAMIENTO, MATY…

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A medida que van pasando los días cada vez sale más información sobre la “victoria de la democracia”: la captura y ejecución de Muamar el Gadafi.

Curioso como los nombres y los conceptos se mezclan y entendemos por victoria una muerte de un ser humano (o al menos un ser). Lo estaba hablando anteriormente con un compañero de clase, pueden atribuirsele todos los adjetivos posibles y ninguno precisamente bueno, pero también las informaciones que hemos recibido sobre su dictadura nos han llegado de manos de informaciones moderadas por una cultura occidental.

No digo que hubiéramos tenido que vivir la dictadura “in situ”, solamente pongo de relieve las circunstancias en las que obtenemos la información, y que desde mi punto de vista hay demasiados intereses ocultos ( y no tan ocultos: la explotación del petróleo del país…)

La gran pregunta que nos hacemos todos ahora mismo es: ¿y ahora qué? ¿cuál es el siguiente país al que vamos a entrar por la fuerza?¿a quién capturamos ahora bajo la bandera de la libertad? Triste…

Curioso que esos que defienden la libertad defiendan (con sus actuaciones, no con sus discursos) la privación de la vida de esos que ellos consideran enemigos de la “democracia”.

Es realmente triste el odio que se respira en los fanáticos y más triste es el sentimiento de justiciero del llamado “Primer Mundo” ¿no os parece? ¿debemos sentirnos orgullosos de pertenecer a ese “mundo desarrollado”?

Pregunta que surgió en nuestra conversación fue: ¿debemos dejar entonces que los fanáticos sigan propagando su mensaje de odio e ira hacia el mundo occidental? He de decir que mi respuesta fue el silencio seguido de un gesto de duda al levantar los hombros y agachar la mirada.

Entré en un estado de tristeza profunda y pánico al no saber responder. La respuesta éticamente correcta habría sido: “debería haber paz y diálogo entre las dos partes”; pero todos sabemos que tanto una parte como la otra son fanáticas y no ceden un centímetro de terreno. ¿Qué decir en una encrucijada así? ¿Tenéis alguna respuesta?

Yo, por mi parte, la sigo buscando

Amor y Pensamiento, Maty…

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