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A medida que van pasando los días cada vez sale más información sobre la “victoria de la democracia”: la captura y ejecución de Muamar el Gadafi.

Curioso como los nombres y los conceptos se mezclan y entendemos por victoria una muerte de un ser humano (o al menos un ser). Lo estaba hablando anteriormente con un compañero de clase, pueden atribuirsele todos los adjetivos posibles y ninguno precisamente bueno, pero también las informaciones que hemos recibido sobre su dictadura nos han llegado de manos de informaciones moderadas por una cultura occidental.

No digo que hubiéramos tenido que vivir la dictadura “in situ”, solamente pongo de relieve las circunstancias en las que obtenemos la información, y que desde mi punto de vista hay demasiados intereses ocultos ( y no tan ocultos: la explotación del petróleo del país…)

La gran pregunta que nos hacemos todos ahora mismo es: ¿y ahora qué? ¿cuál es el siguiente país al que vamos a entrar por la fuerza?¿a quién capturamos ahora bajo la bandera de la libertad? Triste…

Curioso que esos que defienden la libertad defiendan (con sus actuaciones, no con sus discursos) la privación de la vida de esos que ellos consideran enemigos de la “democracia”.

Es realmente triste el odio que se respira en los fanáticos y más triste es el sentimiento de justiciero del llamado “Primer Mundo” ¿no os parece? ¿debemos sentirnos orgullosos de pertenecer a ese “mundo desarrollado”?

Pregunta que surgió en nuestra conversación fue: ¿debemos dejar entonces que los fanáticos sigan propagando su mensaje de odio e ira hacia el mundo occidental? He de decir que mi respuesta fue el silencio seguido de un gesto de duda al levantar los hombros y agachar la mirada.

Entré en un estado de tristeza profunda y pánico al no saber responder. La respuesta éticamente correcta habría sido: “debería haber paz y diálogo entre las dos partes”; pero todos sabemos que tanto una parte como la otra son fanáticas y no ceden un centímetro de terreno. ¿Qué decir en una encrucijada así? ¿Tenéis alguna respuesta?

Yo, por mi parte, la sigo buscando

Amor y Pensamiento, Maty…

Siempre me ha parecido que el tema de la muerte nos resulta incómodo, tabú podríamos llegar a afirmar. Hoy reflexionemos un poco sobre la cuestión de mano de uno de los grandes personajes literarios españoles: Gustavo Adolfo Bécquer.

Este me parece un poema digno de leerse una y otra vez. Debemos preguntarnos a nosotros mismos de qué tenemos miedo, ¿de la muerte o del miedo a estar solos? Pensadlo por un momento. A veces se llegan a conclusiones sorprendentes. La mía es que tenemos miedo a estar solos, a no tener a nadie a nuestro lado en el momento final.

Mi hermano de alma me dice muchas veces que tenemos a Dios y es realmente interesante ver la tranquilidad de su corazón sabiendo esto. ¿Vosotros qué opináis?

Amor y Pensamiento, Maty…

"CERRARON SUS OJOS" - BÉCQUER


    “Cerraron sus ojos,
    que aún tenía abiertos;
    taparon su cara
    con un blanco lienzo,
    y unos sollozando,
    y otros en silencio,
    de la triste alcoba
    todos se salieron.

    La luz, que en un vaso
    ardía en el suelo,
    al muro arrojaba
    la sombra del lecho,
    y entre aquella sombre
    veíase a intervalos
    dibujarse rígida
    la forma del cuerpo.

    Despertaba el día,
    y a su albor primero,
    con sus mil ruïdos
    despertaba el pueblo.
    Ante aquel contraste
    de vida y misterios,
    de luz y tinieblas,
    medité un momento:
    ¡Dios mío, que solos
    se quedan los muertos!

    De la casa, en hombros,
    lleváronla al templo,
    y en una capilla
    dejaron el féretro.
    Allí rodearon
    sus pálidos restos
    De amarillas velas
    Y de páños negros.

    Al dar de las ánimas
    el toque postrero,
    acabó una vieja
    sus últimos rezos;
    cruzó la ancha nave,
    las puertas gimieron
    y el santo recinto
    quedóse desierto.

    De un reloj se oía
    compasado el péndulo,
    y de algunos cirios
    el chisporroteo.
    Tan medroso y triste,
    tan oscuro y yerto
    todo se encontraba,
    que pensé un momento:
    ¡Dios mío, que solos
    se quedan los muertos!

    De la alta campana
    la lengua de hierro
    le dio volteando
    su adiós lastimero.
    El luto en las ropas,
    amigos y deudos
    cruzaron en fila
    formando cortejo.

    Del último asilo,
    oscuro y estrecho,
    abrió la piqueta
    el nicho a un extremo.
    Allí la acostaron,
    tapiáronla luego,
    y con un saludo
    despidióse el duelo.

    La piqueta al hombro,
    el sepulturero,
    cantando entre dientes,
    se perdió a lo lejos.
    La noche se entraba,
    Reinaba el silencio;
    Perdido en las sombras,
    Medité un momento:
    ¡Dios mío, qué solos
    se quedan los muertos!

    En las largas noches
    del helado invierno,
    cuando las maderas
    crujir hace el viento
    y azota los vidiros
    el fuerte aguacero,
    de la pobre niña
    a solas me acuerdo.

    Allí cae la lluvia
    Con un son eterno;
    Allí la combate
    El soplo del cierzo;
    Del húmedo muro
    Tendida en el hueco,
    ¡acaso de frío
    se hielan sus huesos!

    ¿Vuelve el polvo al polvo?
    ¿Vuela el alma al cielo?
    ¿Todo es vil materia,
    podredumbre y cieno?
    ¡No sé; pero hay algo
    que explicar no puedo,
    que al par nos infunde
    repugnacia y duelo,
    al dejar tan tristes,
    tan solos los muertos!”

Hace unos días mi compañera de aventuras, historias y momentos inolvidables me mandaba un correo diciéndome:¡qué gran verdad y qué triste es! A continuación me puse a leer el poema que me había enviado y una sensación de tristeza invadió todo mi ser.

No sabía si sonreír por lo que me acordaba de aquella época o llorar por la mentira en que se ha convertido esta educación de la que ciertas personas se sienten orgullosas. Ya no se respeta lo más mínimo ni a los estudios ni a los estudiosos, ¿dónde quedo ese interactuar con un libro o esa conversación sobre un tema de actualidad? Ahora es más fácil encontrar a un joven de 15 años en un parque bebiendo hasta el coma etílico que en una biblioteca.

Os dejo esta interesante reflexión en forma de poema que se titula:

“Romance de la E.S.O.”

      Dicen que va en retroceso
      la enseñanza de la E.S .O.

      Comprobarlo un padre quiso
      y asaltó, sin previo aviso,
      a su hija de quince años,
      que, con modales huraños,
      con evidente impaciencia,
      con tono de displicencia
      y prostibulario atuendo,
      así le fue respondiendo:

      -¿Cuándo vivió Alfonso Sexto?
      -No está en mi libro de texto.
      -¿Y está Felipe Segundo?
      -A ese siempre lo confundo…
      -¿Y doña Juana la Loca ?
      -En este curso no toca.
      -Di algún monarca absoluto.
      -No se da eso en mi instituto.
      -¿Y cuándo se perdió Cuba?
      -Esta… ¡tiene mala uva!
      -Pues di un pintor español.
      -Eso no entra en el control.
      -¿No sabes quién fue Picasso?
      -No. De esas cosas, yo paso.
      -¿Cuándo acabó la Edad Media ?
      -Pues vendrá en la Enciclopedia.
      -¿Y las Navas de Tolosa?
      -¡Me preguntas cada cosa…!
      -¿Y qué fue la Reconquista ?
      -Si me dieras una pista…
      -¿A qué equivalen mil gramos?
      -¡Pero si eso no lo damos!
      -¿Qué son los números primos?
      -Eso tampoco lo dimos.
      -¿La ecuación de primer grado?
      -Pues tampoco la hemos dado.
      -¿Y sabes mucho Latín?
      -¡Lo dices con retintín…!
      -Y tampoco darás Griego
      -Se escribe raro, me niego.
      -¿Quién fue Ortega y Gasset?
      -Lo miraré en internet.
      -¿No estudias Filosofía?
      -¿Para qué me serviría?
      -¿Y has dado Literatura?
      -No sé… No estoy segura.
      -¿Quién compuso ‘ la Odisea’ ?
      -No tengo ni zorra idea.
      -¿En qué obra sale Calixto?
      -No, papá, eso no lo he visto.
      -¿Y Gonzalo de Berceo?
      -No viene en el libro, creo.
      -¿Y Calderón de la Barca ?
      -¡Huy, papi, no me seas carca!
      -¿Clarín, Baroja, Unamuno…?
      -Pues no me suena ninguno.
      -¿Algún autor del Barroco?
      -De eso sé bastante poco.
      -¿Quién fue el “Manco de Lepanto”?
      -Papá, no preguntes tanto.
      -Pero, ¿no leéis a Cervantes?
      -¡A ese lo leerías antes…!
      -Lo tuyo, hija, es deplorable…
      -Pues he sacado notable
      -Y de Ciencias, ¿sabes algo?.
      -Me voy, que esta noche salgo.
      -Pero, entonces, tú ¿qué sabes?
      -¡No me esperéis; tengo llaves!
      Y el padre quedó perplejo:
      al mirarse en el espejo
      se notó cara de idiota.
      Musitó una palabrota
      y fue a meterse en la cama.
      Así acaba este epigrama.

      NOTA.
      Y es que se trata de eso,
      que cuando acaba el proceso,
      con la excusa del progreso,
      se les ha sorbido el seso.

Como ya muchos sabéis, estudio filosofía en la Universidad Complutense y, obviamente, los libros de autores, son la base de nuestra pirámide de conocimiento. Por esta razón, que en un principio puede resultar banal para aquel que no esté acostumbrado a leer autores no conocidos, quiero conceder un papel relevante a esos autores que, por culpa de la tradición, hemos desterrado a un estado en el que sólo existen “los conocidos” y autores como ellos quedan en un segundo plano. Probablemente a Milan Kundera le conozcan un reducido número de lectores que formamos este blog (yo me incluyo como lector), pero os aseguro que no os arrepentiréis de leer a este profesor y escritor checo.
Ciertamente como escritor de novela es muy complicado de seguir y de leer, pero como ensayista es simplemente magnífico. Por ello os dejo aquí un fragmento de un ensayo suyo del año 1986 y que se titula:

“EL ARTE DE LA NOVELA” y más concretamente la Primera parte: “La desprestigiada herencia de Cervantes”.

“Don Quijote partió hacia un mundo que se abría ampliamente ante él. Podía entrar en él con entera libertad y regresar a casa cuando lo deseara. Las primeras novelas europeas son viajes por el mundo, que parece ilimitado. El comienzo de “Jaques el fatalista” de Diderot sorprende a los dos protagonistas en medio del camino; se desconoce de dónde vienen ni adónde van. Se encuentran en un tiempo en que no hay principio ni fin, en un espacio que no conoce fronteras, en una Europa para la cual el porvenir nunca se puede acabar.

Medio siglo después de Diderot, en la obra de Balzac, el horizonte lejano ha desaparecido como un paisaje detrás de esas construcciones modernas que son las instituciones sociales: la policía, la justitica, el mundo de las finanzas y del crimen, el ejército, el Estado. El tiempo de Balzac ya no conoce la feliz ociosidad de Cervantes o Diderot. Se había embarcado ya en el tren que llamamos Historia. Es fácil subirse a él, pero es difícil apearse. Sin embargo, este tren aún no tiene nada de espantoso, incluso tiene encanto; promete aventuras a todos los pasajeros y con ellas el bastón de mariscal.

Más tarde aún, para Emma Bovary, el horizonte se estrecha hasta tal punto que parece un cerco. Las aventuras se encuentran al otro lado y la nostalgia es insoportable. En el aburrimiento de la cotidianidad, adquieren importancia sueños y ensoñaciones. El infinito perdido del mundo exterior es reemplazado por lo infinito del alma. La gran ilusión de la unicidad irreemplazable del individuo, una de las más bellas ilusiones europeas, se desvanece.

Pero el sueño sobre lo infinito del alma pierde su magia en el momento en que la Historia, o lo que ha quedado de ella, fuerza sobrehumana de una sociedad omnipotente, se apodera del hombre. Ya no le promete el bastón del mariscal, apenas le promete un puesto de agrimensor (el que mide áreas y superficies). Un hombre ya no puede soñar como en su tiempo soñaba Emma Bovary, la trampa de la situación es demasiado terrible y absorbe como un aspirador todos sus pensamientos: sólo puede pensar en su proceso, en su puesto de agrimensor. Lo infinito del alma, si lo tiene, ha pasado a ser un apéndice casi inútil del hombre.

El camino de la novela se dibuja como una historia paralela de la Edad Moderna. Si me doy la vuelta para abarcarlo con la mirada, se me antoja extrañamente corto y cerrado. ¿No es el propio Don Quijote quien, después de tres siglos de viaje, vuelve a su aldea transformado en agrimensor? Se había ido, antaño, a elegir sus aventuras, y ahora, en esa aldea bajo el castillo ya no tiene elección, la aventura le es ordenada: un desdichado contencioso con la administración derivado de un error en su expediente. Después de tres siglos, ¿ qué ha ocurrido pues con la aventura, ese primer gran tema de la novela? ¿acaso ha pasado a ser su propia parodia? ¿qué significa esto? ¿que el camino de la novela se cierra con una paradoja?”

AMOR Y PENSAMIENTO, MATY…

Hace unos días escuché en la radio una noticia que me dejó completamente hundido: “la banda de rock new age R.E.M. se separan”.

Me provocó una sensación muy peculiar (una mezcla de nostalgia, vacío y tristeza) porque si bien no tuve mucho tiempo para escuchar sus canciones ya que sólo llevaba dos años conociéndoles, lo que escuché de ellos realmente me conmovió y me llevó a escuchar más y más canciones suyas que luego llegaron a ser parte de mi repertorio habitual a la hora de escuchar música. Tienen algo particular a la hora de tocar, transmiten sensaciones, viven las canciones que tocan…

Sus letras no sólo hablan de momentos y situaciones, hablan de emociones que en algunas ocasiones sólo se pueden expresar gritando (como la semana pasada con la canción Passive de “A Perfect Circle”), llorando, o simplemente sonriendo.

La canción que os doy a escuchar hoy es “Everybody Hurts”(en directo), lo que se vendría a traducir como “Todo el mundo sufre”; así que ya vais viendo por dónde van los tiros hoy. Esta canción puede que no os transmita nada si no os sentís identificados pero yo estoy convencido de que el 80% de nosotros sí que hemos vivido un momento como el que se nos describe.

Yo siempre propongo escuchar canciones con los ojos cerrados, primero leed la letra una vez y la segunda cerrad los ojos e introduciros en ese mundo propio de R.E.M.

Este es mi pequeño homenaje a un grupo que ha marcado una época para una gran cantidad de personas que buscaban en una canción algo más que unos acordes y una letra organizados de una manera armonizada, buscaban sentirse identificados pero sobre todo escuchados.

Amor y Pensamiento, Maty…

Buenas tardes, no sé si leerás esto o si solo soy yo hablando conmigo mismo pero me apetece dedicarte un tiempo de mi vida ya que tú ocupas las más intensas conversaciones que tengo con mis amigos. Lo primero de todo decirte que me gusta lo que defiendes en tanto que provocas una reacción en las personas que te siguen, lo que no me gusta es que las personas piensen que defienden lo que tú dices ya que para defender lo que tú dices se debe primero entender que tú (se supone) hablas sin intención alguna; y lo que yo considero, hace a una persona lo que es, es precisamente la combinación de intención y acción.
No sé si lo sabrás pero yo no creo en ti, me gustan tus ideas pero no me parecen apropiados los excesos que se han cometido con tu nombre y con falsas pretensiones(ej: me gusta la bebida, pero no defiendo los excesos de ella…). Me parece lo correcto ser totalmente sincero contigo (o conmigo) al decirte que me fascina lo que has provocado en las personas.Fuiste capaz de devolver la ilusión a personas que necesitaban un empujón para seguir adelante con sus vidas, pero al igual que te digo esto, también te digo que has conseguido ser lo contrario a lo que en un principio (creo yo) propusiste: amor, comprensión y esperanza en el ser humano. Ahora no encuentro en ti nada que me lleve a querer seguir ese “camino a la salvación eterna” que a veces me ha propuesto un señor bastante simpático con un libro muy grande y con un colgante que me sorprende verlo tan a menudo (sobre todo estos últimos días por Madrid) y que me pregunto a mí mismo: “qué horror llevar la muerte de un ser humano en el pecho y qué bonito también llevar la capacidad de sacrificio humano por aquello en lo que se cree”.
En este último sentido he de decirte también: no he visto a gente tan convencida de lo que cree como aquellos que te siguen, cada uno a su manera tan particular como personas existen.
Sin embargo, siento una profunda tristeza al ver que no voy a ser nunca capaz de llegar a una idea única de ti, es triste ver como cada uno quiere imponerme lo suyo porque dicen que es “la verdad sobre ti”. Eso es lo que me tira para atrás a la hora de conocerte, siento que voy a una “cita a ciegas” sabiendo los defectos de la persona que voy a conocer, o las paradojas de la idea que quiero seguir.
Es gracioso, no te considero real, pero sé que me escuchas, y estás muy atento de todo lo que digo. Me imagino tu pregunta: ¿si no soy real cómo es posible que te formule una pregunta? Las teorías no son reales, no tienen forma real, sólo son palabras, sin embargo están constantemente formulando preguntas.
No creo que haga falta que seas real para formular preguntas, ¿quién me asegura a mí que yo no soy tú, o tú no eres yo en realidad? Solo se me ocurre eso para explicar como es posible que hable de ti tan abiertamente, soy tal vez yo hablando de mí mismo.Pero cuidado no te confundas, no pretendo ser como tú, solo quiero decirte que no eres especial, eres a mi juicio aquello que el ser humano ha buscado: una meta final, no aquello por lo que uno tuviera que vivir.
Por cierto, casi se me olvida, quería comentar contigo algunos detalles que tal vez no tienen importancia pero me gustaría dártelo a saber porque es algo que se escapa de mi entendimiento tan limitado como es. Me han dicho que todo lo puedes, todo lo sabes, y en todas partes estás. Creo que sí puedes estar en todas partes, el mundo o la naturaleza está en todas partes, no me sería raro que tú también lo estuvieras ( yo mismo estoy en todas partes, en tanto que siempre estoy, nunca dejo de estar en algún sitio); pero ya eso de que todo lo puedes, lo dudo ciertamente. No puedes entender que alguien no crea en ti, no puedes entender que la felicidad no se encuentra solo contigo, se encuentra, da igual la forma, no puedes entender que defienda lo contrario a ti, y por último no puedes saber lo que quiero, porque eso implicaría otra vez tu absoluta no existencia y la caída de tus ideas y es algo que no puedes entender según esos que dicen que lo conocen todo de ti ¿tan triste te pone que sea feliz sin ti?
Me tengo que ir ya, no espero una respuesta tuya, sólo espero que me respetes, y que si eres capaz de todo me lo demuestres, ¿ que quién soy yo para pedirte esto? Yo soy tú.
No te tengo miedo, sé de lo que eres capaz, sé que no te gusta que te digan las cosas tan directamente, pero es la única forma de hablar contigo. Te dejé de tener miedo en el momento que me di cuenta que prefería hablar de ti, que estar contigo.
Amor y Pensamiento, Maty

Genial aportación de Jeannie Nitro al blog, nos la puso la semana pasada después de la entrada del “Alba”. Aquí os dejo esta de Pablo Neruda y que se titula “Oda a la Cebolla”. Es increíble como algo tan vulgar puede transformarse en una expresión de belleza y pasión.

      Cebolla,
      luminosa redoma,
      pétalo a pétalo
      se formó tu hermosura,
      escamas de cristal te acrecentaron
      y en el secreto de la tierra oscura
      se redondeó tu vientre de rocío.
      Bajo la tierra
      fue el milagro
      y cuando apareció
      tu torpe tallo verde,
      y nacieron
      tus hojas como espadas en el huerto,
      la tierra acumuló su poderío
      mostrando tu desnuda transparencia,
      y como en Afrodita el mar remoto
      duplicó la magnolia
      levantando sus senos,
      la tierra
      así te hizo,
      cebolla,
      clara como un planeta,
      y destinada
      a relucir,
      constelación constante,
      redonda rosa de agua,
      sobre
      la mesa
      de las pobres gentes.

      Generosa
      deshaces
      tu globo de frescura
      en la consumación
      ferviente de la olla,
      y el jirón de cristal
      al calor encendido del aceite
      se transforma en rizada pluma de oro.

      También recordaré cómo fecunda
      tu influencia el amor de la ensalada,
      y parece que el cielo contribuye
      dándole fina forma de granizo
      a celebrar tu claridad picada
      sobre los hemisferios del tomate.
      Pero al alcance
      de las manos del pueblo,
      regada con aceite,
      espolvoreada
      con un poco de sal,
      matas el hambre
      del jornalero en el duro camino.
      Estrella de los pobres,
      hada madrina
      envuelta
      en delicado
      papel, sales del suelo,
      eterna, intacta, pura
      como semilla de astro,
      y al cortarte
      el cuchillo en la cocina
      sube la única lágrima
      sin pena.
      Nos hiciste llorar sin afligirnos.
      Yo cuanto existe celebré, cebolla,
      pero para mí eres
      más hermosa que un ave
      de plumas cegadoras,
      eres para mis ojos
      globo celeste, copa de platino,
      baile inmóvil
      de anémona nevada
      y vive la fragancia de la tierra
      en tu naturaleza cristalina.

AMOR Y PENSAMIENTO, MATY…

La entrada de hoy la voy a utilizar para poneros un artículo que leí recientemente y que me pareció simplemente genial. La escritora en este caso del artículo es Cris Vaquero, periodista del diario El Mundo y se llama: La dictadura “feminazi”. Leedlo y opinad.

Mauro lleva toda la semana esquinado conmigo. Está cabreado por el último post que escribí en el que recriminaba a los padres su pasotismo con algunas tareas de los peques. Mi marido asegura que me salió la vena ‘feminazi’ y sostiene que fui muy injusta con él. Así que lleva dos días dándome la chapa y creo que ahora le toca el turno de hablar a él. Mauro está harto de que haga lo que haga siempre le ponga un ‘pero’; está cansado de que no se le valore lo suficiente; está hastiado de tener que cargar con el sambenito de lo que hicieron nuestros padres.

Considera que hay toda una generación de hombres que está siendo minusvalorada: “Nos tenéis apabullados, ‘abubillados’. El problema es que ya no podéis vender el rollo macho y os estáis quedando sin excusas porque, en el fondo, os encanta el papel de sufriditas. Nosotros no nos merecemos esto y cuidamos de nuestros hijos igual que vosotras”, me insiste después de comer, mientras Vera y Roque inician la sexta pelea del día por una pistola de agua

Tras este primer ataque inicial, comienza la segunda ráfaga de metralleta. Me recuerda que en el post pasado cometí una grave omisión: se me olvidó poner que es él quien cocina en casa.

Efectivamente, tiene razón: a Mauro se le dan muy bien los fogones y yo ya no sé ni hacer un huevo frito. “Pero eso nunca se cuenta. La mayoría de mis amigos son ellos los que cocinan y hacen la compra. En ese aspecto, ya no podéis quejaros como lo hacían vuestras madres”. Ahí, le pillo y le replico que nuestras queridas y adoradas madres no trabajaban de ocho a 12 horas fuera de casa. Y, además, a nosotras tampoco nadie nos reconoce nada.

Le da igual, ya ha cogido carrerilla y la bandera del hombre incomprendido. Me echa en cara que por qué por su condición de varón tiene que ocuparse del bricolaje de la casa y de montar los muebles de Ikea. Hasta ahora le he escuchado pacientemente, pero me está empezando a tocar las narices. Le digo que, total, para las chapuzas que hace: “¡Anda! ¡Si poner un clavo en este casa es un auténtico drama!”. Nuestra bronca va subiendo de tono, al igual que la de Vera y Roque, que han pasado de tirarse de los pelos a darse patadas.

Roque comienza a llorar como un descosido y cuando Mauro me va a echar en cara mi incapacidad tecnológica, huyo a tranquilizar al niño. No estoy dispuesta a escuchar que no sé ni poner el DVD y que me costó semanas aprender a colocar el módem del ordenador. Temo que la lista de reproches vaya en aumento. Roque se convierte en mi tabla de salvación y le consuelo como no lo había hecho nunca en la vida. Tal vez Mauro tenga razón y nosotras no seamos tan ‘superwoman’ ni ellos tan ‘machas’. A lo mejor es verdad que ellos siguen purgando los pecados que cometieron nuestros padres y nosotras los de nuestras madres.

Este verano me ha dado para hacer de todo la verdad, y entre fiestas y salidas siempre tenía un momento de mi tiempo para leer un libro que desde hace años me ha fascinado por su capacidad de atrapar al lector y por su increíble capacidad para describir situaciones y detalles de la vida cotidiana. Hoy os voy a poner un fragmento del libro que me parece realmente aterrador y real a la vez.

“Ella no quería saber cómo se hacía algo sino “por qué”. Esto puede resultar embarazoso. Se pregunta el porqué de una serie de cosas y se termina sintiéndose muy desdichado. Lo mejor que podía pasarñe a la pobre chica era morirse.

– Sí, morirse.

– Afortunadamente, los casos extremos como ella no aparecen a menudo. Sabemos como eliminarlos en embrión. No se puede construir una casa sin clavos en la madera. Si no quieres que un hombre se sienta políticamente desgraciado, no le enseñes dos aspectos de una misma cuestión, para preocuparle; enséñale solo uno. O ,mejor aún, no le des ninguno. Haz que olvide que existe una cosa llamada guerra. Si el Gobierno es poco eficiente, excesivamente intelectual o aficionado a aumentar los impuestos, mejor es que sea todo eso que no que la gente se preocupe por ello. Tranquilidad, Montag.
Dale a la gente concursos que puedan ganar recordando la letra de las canciones más populares, o los nombres de las capitales de Estado o cuánto maíz produjo Iowa el año pasado. Atibórralo de datos no combustibles, lánzales encima tantos “hechos” que se sientan abrumados, pero totalmente al día en cuanto a información. Entonces, tendrán la sensación de que piensan, tendrán la impresión de que se mueven sin moverse. Y serán felices, porque los hechos de esta naturaleza no cambian. No les des ninguna materia delicada como Filosofía o la Sociología para que empiecen a atar cabos. Por ese camino, se encuentra la melancolía. Cualquier hombre que pueda desmontar un mural de televisión y volver a armarlo luego, y, en la actualidad, la mayoría de los hombres, pueden hacerlo, es más feliz que cualquier otro que trate de medir, calibrar y sopesar el Universo, que no puede ser medido ni sopesado sin que un hombre se sienta bestial y solitario. Lo sé, lo he intentado. ¡Al diablo con ello! Así, pues, adelante con los clubs y las fiestas, los acróbatas y los prestidigitadores, los coches a reacción, las bicicletas, helicópteros, el sexo y las drogas, más de todo lo que esté relacionado con los reflejos automáticos. Si el drama es malo, si la película no dice nada, si la comedia carece de sentido, dame una inyección de teramina. Me parecerá que reacciono con la obra, cuando sólo se trata de una reacción táctil a las vibraciones.Pero no me importa. Prefiero un entretenimiento completo.

Beatty se puso en pie.

-He de marcharme. El sermón ha terminado. Espero haber aclarado conceptos. Lo que importa que recuerdes, Montag, es que tú, yo, y los demás somos los Guardianes de la Felicidad. Nos enfrentamos con la pequeña marea de quienes desean que todos se sientan desdichados con teorías y pensamientos contradictorios…”

Este estremecedor relato pertenece al libro “Farenheit 451” del escritor Ray Bradbury. Cuenta la historia de un sombrío y horroroso futuro en el que Montag, el protagonista pertenece a una brigada de bomberos que no sofoca incendios, los provoca para quemar libros. Porque en el país de Montag está terminantemente prohibido leer. Porque leer obliga a pensar, y en el país de Montag está prohibido pensar. Porque leer impide ser ingenuamente feliz, y en el país de Montag hay que ser feliz a la fuerza…

¿Qué os ha parecido el relato?¿ véis algún parecido con el mundo actual? Yo por mi parte sí… AMOR Y PENSAMIENTO, MATY

Para empezar bien el mes y comenzando una nueva etapa en el blog, os pongo esta canción, una de mis favoritas del grupo MUSE (que conste, no la mejor…). Virtuosismo, y potencia en estado puro (en la foto el cantante Matt Bellamy). Triunfan por sus conciertos, por la letra y lo que reprensentan, ¡espero que os guste!. Sentaos, y simplemente escuchad: ¿qué os parece? ¿utópica, realista, positiva, negativa…? Espero vuestros comentarios tanto por aquí como por Twitter y Facebook, ¡buscadnos! Amor y Pensamiento, Maty

MUSE – UPRISING

The paranoia is in bloom, the PR
Transmissions will resume, they’ll try to
Push drugs, keep us all dumb down and hope that
We will never see the truth around, so come on

Another promise, another scene, another
Package not to keep us trapped in greed with all the
Green belts wrapped around our minds and endless
Red tape to keep the truth confined, so come on

They will not force us
And they will stop degrading us
And they will not control us
We will be victorious, so come on

Interchanging mind control, come let the
Revolution take its toll, if you could
Flick a switch and open your third eye, you’d see that
We should never be afraid to die, so come on

Rise up and take the power back, it’s time that
The fat cats had a heart attack, you know that
Their time is coming to an end, we have to
Unify and watch our flag ascend, so come on

They will not force us
They will stop degrading us
They will not control us
We will be victorious, so come on

They will not force us
They will stop degrading us
They will not control us
We will be victorious, so come on

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